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lunes, febrero 18, 2013

Sexo


Freud, demás psicólogos y todos los libre pensadores que colocaron al sexo como prioridad emocional en el proceso de crecimiento y expansión mental, tenían razón. El cuerpo humano esta estructurado para vivir y disfrutar el sexo, y la mente, por medio de las emociones es el accionante perfecto para ello.

Desde niños sentimos sexo aunque no tengamos conciencia real de ese sentimiento, es una facultad con la cual nacemos, cuya concepción tiende a inclinarse a los extremos dependiendo de la visión que nos presenten nuestros guías, por ejemplo: un niño desarrollado bajo un clima de no recriminación sexual, engranado con buenos argumentos de educación, tiende a ser un adulto extrovertido que expresa seguridad y espontaneidad; mientras que un niño criado bajo un clima de represión sexual combinado con poco o ningún diálogo de enseñanza, donde el sexo se presenta como un tema prohibido y deshonesto, tiende a se una adulto introvertido y opacado en el menor de los casos, o un adulto rebelde, violento, opresor...en caso extremo.

Estamos atrapados en una gran maraña de conceptos erróneos sobre el sexo que se nos dificulta en demasía su comprensión. Para alcanzar tal comprensión, tal vez sea necesario sumergirnos en un enfoque de inocencia, donde no priven los conceptos establecidos, donde no exista el pecado condenable sino el error admisible.

El sexo significa un acto de liberación d energía para los humanos, con ello expandimos y atraemos energía, oxígeno, vitalidad, el sexo es un acto donde nos despojamos de la energía pesada y recargamos energía nueva, además de representar un mecanismo de estímulo para la reproducción.

En el proceso de conocimiento emocional es preciso replantearnos los conceptos sobre sexo, sexualidad y relaciones sexuales. Es importante reconocer la práctica del sexo como un acto de pureza en el cual renovamos y expandimos nuestra energía vital.

Si tergiversamos el fin del acto sexual nuestra energía se recarga negativamente, se hace pesada y nos dificulta el entendimiento.

Un excelente conocimiento y manejo del sexo nos brinda un relajante bienestar de libertad.


José Luis Arguinzones


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